<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/1.5.1-alpha" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
>

<channel>
	<title>Días de vino y rosas</title>
	<link>http://vinoyrosas.blogsome.com</link>
	<description>Las explicaciones no son suficientes cuando el entendimiento está dormido</description>
	<pubDate>Mon, 01 Aug 2011 01:04:01 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=1.5.1-alpha</generator>
	<language>en</language>

		<item>
		<title>Déjame entrar</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/04/25/dejame-entrar/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/04/25/dejame-entrar/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Apr 2011 19:49:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
	<category>Reflexiones</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/04/25/dejame-entrar/</guid>
		<description><![CDATA[<pre><code>Ten&amp;#237;an la piel del color de la nieve y un enorme inter&amp;#233;s de no mancharla con la suciedad que les rodeaba. Viv&amp;#237;an en una burbuja de cristal que abandonaban de noche para renovar el ox&amp;#237;geno que por el d&amp;#237;a les asfixiaba y siempre llevaban gafas oscuras para protegerse de la luz del sol.
No ten&amp;#237;an vida. [...]
</code></pre>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src='/images/nieve.jpg' width=460 /></p>
	</p>
	<p>Ten&#237;an la piel del color de la nieve y un enorme inter&#233;s de no mancharla con la suciedad que les rodeaba. Viv&#237;an en una burbuja de cristal que abandonaban de noche para renovar el ox&#237;geno que por el d&#237;a les asfixiaba y siempre llevaban gafas oscuras para protegerse de la luz del sol.</p>
	<p>No ten&#237;an vida. Dejaron de tenerla cuando la dedicaron en exclusiva al cuidado de la misma. Le&#237;an los mismos libros y ten&#237;an los mismos sue&ntilde;os. Cuando de noche la tormenta les despertaba de un sobresalto, todos se abrazaban con cuidado de no mancharse, mientras rezaban juntos para que se alejase el monstruo que les quitaba el sue&ntilde;o.  </p>
	<p>Un d&#237;a y otro repet&#237;an sus perfectas vidas como obreros dispuestos en una ejemplar cadena de montaje. Eran capaces de recitar de memoria sus d&#237;as para de noche escribir poemas que nadie m&#225;s sab&#237;a.</p>
	<p>Su colecci&#243;n de recuerdos la ten&#237;an escondida en una caja de metal. El secreto mejor guardado de cada uno de ellos lo conoc&#237;an todos los dem&#225;s. No hac&#237;a falta abrir una caja que en realidad siempre estuvo abierta, como no hace falta preguntar nada cuando sabes de sobra la respuesta. Ese era el motivo por el cual ya nunca hablaban, la rutina deleg&#243; al olvido lo que antes era curiosidad y ahora la manten&#237;an en forma de misterios prefabricados envueltos en papel transparente.</p>
	<p>Sus sue&ntilde;os bailaban en perfecta armon&#237;a por encima de sus cabezas. A veces se daban la mano y otras veces discut&#237;an con la propia mente que los hab&#237;a modelado. Sab&#237;an que el mundo era fruto de un juicio donde la vida cumpl&#237;a condena desde el d&#237;a de su nacimiento, pero tambi&#233;n sab&#237;an que no fue otro sino el monstruo de la sinraz&#243;n quien interpuso la denuncia en el m&#225;s alto de los tribunales mundanos.</p>
	<p>Y as&#237; fue como ellos mismos decidieron cumplir condena en una c&#225;rcel de cristal, un lugar donde protegerse mientras esperaban un perd&#243;n que les permitiera de nuevo volver a mirar el sol.</p>
	<p>&nbsp;</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/04/25/dejame-entrar/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Pinceladas para un mundo nuevo</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/02/14/pinceladas-para-un-mundo-nuevo/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/02/14/pinceladas-para-un-mundo-nuevo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 14 Feb 2011 19:15:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/02/14/pinceladas-para-un-mundo-nuevo/</guid>
		<description><![CDATA[<pre><code>Laura tiene 7 a&amp;ntilde;os y no sabe por qu&amp;#233; el sol aclara el cielo de los d&amp;#237;as y oscurece la piel de las personas. Tampoco sabe por qu&amp;#233; se apaga cada noche como la luz de su dormitorio y se despierta con ella para ir al colegio.
Cuando no duerme pasa horas frente a un globo [...]
</code></pre>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img border="0" src="http://vinoyrosas.blogsome.com/wp-admin/images/mafaldamundo.jpg" alt="mafalda" /></p>
	<p>Laura tiene 7 a&ntilde;os y no sabe por qu&#233; el sol aclara el cielo de los d&#237;as y oscurece la piel de las personas. Tampoco sabe por qu&#233; se apaga cada noche como la luz de su dormitorio y se despierta con ella para ir al colegio.</p>
	<p>Cuando no duerme pasa horas frente a un globo terr&#225;queo de esos que dan vueltas como una peonza y se paran con el toque de un dedo acusador. Consume tardes enteras descifrando por qu&#233; algunos pa&#237;ses tienen el mismo color, por qu&#233; Chile se rompe en mil pedazos al sur o por qu&#233; el &#250;nico pa&#237;s blanco es Groenlandia.</p>
	<p>Hay d&#237;as en los que se entretiene buscando el pa&#237;s m&#225;s peque&ntilde;o del mundo. Quitando el polvo descubri&#243; la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, sacando brillo conoci&#243; Estados Unidos y matando un mosquito se plant&#243; en Ir&#225;q. No sabe que hay guerras, ni que &#193;frica se desangra y se muere de hambre, como tampoco sabe que ese pa&#237;s blanco se derrite, ni que en Buthan las mujeres a&#250;n no pueden votar. Y qu&#233; m&#225;s da, si eso nadie lo sabe, nos preguntamos nosotros.
</p>
	<div>
Un tarde de lluvia, harta de no entender la rectitud de ciertas fronteras, sus colores y tama&ntilde;os, quit&#243; el polvo de sus acuarelas y comenz&#243; a mezclar con cierto enfado. Como si la lava de un s&#243;lo volc&#225;n hubiera barrido el mundo, la ni&ntilde;a pint&#243; la tierra de un solo color.&nbsp;</div>
	<div>El padre, un poco autoritario pero buena persona seg&#250;n dec&#237;an, se disgust&#243; tanto al ver la obra de la peque&ntilde;a que la orden&#243; limpiar su desastre y no parar hasta que todo volviera a su orden.</p>
	<p>Cuentan que esa noche los sollozos de la ni&ntilde;a incordiaron el sue&ntilde;o de la vecindad, cuentan que esa ma&ntilde;ana el padre encontr&#243; el mundo hecho pedazos.&shy; Laura, con ojos de alguien que no ha dormido y mirada de una resignaci&#243;n que est&#225; despierta, dijo: &quot;Logr&#233; quitar toda la pintura&quot;. </p>
	<p>Ese fue el primer d&#237;a que el sol no se despert&#243; con ella. </p>
	<p>Creamos un mundo dividido en equipos que se enfrentan en la m&#225;s alta de las competiciones posibles. Luchan por colgarse la medalla de la crueldad y saben que no hay bronce ni plata, que en el planeta de la competetitividad no hay segundos premios, sino perdedores que rezan a un Dios que no existe para poder vengar alg&#250;n d&#237;a la victoria de los asesinos. </p>
	<p>&quot;Hay ni&ntilde;os que pintan un mundo nuevo, hay mayores que lo destrozan&quot;, dijo un anciano mientras cerraba este cuento que le le&#237;a a su nieto.</div>
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2011/02/14/pinceladas-para-un-mundo-nuevo/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Disculpe, he tropezado</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/12/19/disculpe-he-tropezado/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/12/19/disculpe-he-tropezado/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 19 Dec 2010 18:53:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
	<category>Reflexiones</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/12/19/disculpe-he-tropezado/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Nadie conoc&#237;a a nadie. Se cruzaban cada d&#237;a y no se saludaban, se tropezaban con los cordones de sus zapatos y no se los anudaban. Segu&#237;an cay&#233;ndose y a nadie le importaba. Se hab&#237;an llevado los bancos de los parques para evitar que las conversaciones transcendieran m&#225;s all&#225; de la intimidad, los bares eran grandes [...]</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src='/images/atarcordonesgif.jpg' alt='Atar cordones' /></p></p>
	<p>
<p>Nadie conoc&#237;a a nadie. Se cruzaban cada d&#237;a y no se saludaban, se tropezaban con los cordones de sus zapatos y no se los anudaban. Segu&#237;an cay&#233;ndose y a nadie le importaba. Se hab&#237;an llevado los bancos de los parques para evitar que las conversaciones transcendieran m&#225;s all&#225; de la intimidad, los bares eran grandes cadenas y los teatros ten&#237;an nombres de marcas de helado. </p></p>
	<p>
<p>Viv&#237;an en un mundo en el que los pa&#237;ses se hab&#237;an convertido en c&#225;rceles. Construyeron muros con paso bidireccional, donde la salida estaba permitida y la entrada vetada. Los pa&#237;ses no quer&#237;an habitantes, les sobraban. Exist&#237;a gente que lo hab&#237;a intentado todo, pero tierra, mar y aire estaban blindadas y el viento soplaba en contra de los ilusos. Cada uno ten&#237;a un sello, una denominaci&#243;n de origen que ser&#237;a el salvoconducto con el que cruzar eso que todav&#237;a llamaban frontera y comienzo del fin de sus ilusiones.</p></p>
	<p>
<p>Hac&#237;a tiempo que la gente no ayudaba a los dem&#225;s. No ten&#237;an tiempo. Su &#250;nica preocupaci&#243;n era pisar por el buen camino y no tropezarse con los cordones de los zapatos que nunca ataban. Si se ca&#237;an, alguien les hab&#237;a puesto una trampa. Si consegu&#237;an dar un paso sin tropiezo, el triunfo era suyo.</p></p>
	<p>
<p>Y as&#237; pasaban los d&#237;as, dando vueltas sin rumbo entre empujones, golpes en el suelo y culpas a los dem&#225;s. Nunca hab&#237;a disculpas. Una tarde el mayor de todos ellos grit&#243; a la multidud: &#8220;Atadme los cordones, por favor&#8221;. </p></p>
	<p>
<p>&#8220;No sabemos como hacerlo&#8221;, le contestaron.</p></p>
	<p>
<p>Esa noche cerr&#243; los ojos y so&#241;&#243; que lograba anudarlos y salir corriendo. A la ma&#241;ana siguiente despert&#243; y sus cordones segu&#237;an desatados. Ese d&#237;a sali&#243; descalzo a la calle.</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/12/19/disculpe-he-tropezado/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Un país coloreado</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/08/30/un-pais-coloreado/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/08/30/un-pais-coloreado/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 20:49:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
	<category>Reflexiones</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/08/30/un-pais-coloreado/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Colores
Tengo amigos de esos que te obsequian con un pequeño souvenir cuando regresan de algún viaje y tengo otros que me sorprenden con un regalo del país en el que viven. Resulta que el protagonista de este relato forma parte del segundo grupo personas.</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img border="0" src="http://bit.ly/aUmBq0" alt="Colores" title="Colores" />  </p>
Tengo amigos de esos que te obsequian con un peque&ntilde;o <em>souvenir</em> cuando regresan de alg&#250;n viaje y tengo otros que me sorprenden con un regalo del pa&#237;s en el que viven. Resulta que el protagonista de este relato forma parte del segundo grupo personas.</p>
	<p>Es curioso ver c&#243;mo la gente regala estos peque&ntilde;os objetos que hacen referencia a un lugar, una cultura o unas costumbres y sin embargo nunca son capaces de regalar algo que se refiera a ellos mismos. Parece como si les fuera sumamente complicado el hecho de definirse a trav&#233;s de un objeto tan sencillo como pudiera ser La Torre Eiffel. En cualquiera de los casos posibles, estos defectos del ser humano no tienen sentido en este relato, el cual m&#225;s trata sobre las profundidades del subconsciente social, verdadero <em>leitmotiv</em> culpable de las l&#237;neas que en estos momentos escribo y que tiene como protagonista a mi amigo y su extra&ntilde;o pa&#237;s.</p>
	<p>Sal&#237;a a las 3 de clase de solfeo as&#237; que le esper&#233; en la puerta para disfrutar de un caf&#233; descafeinado donde me contar&#237;a en Arial black un breve resumen de su vida. Excluyendo cursivas y subrayados de su relato,&nbsp; mi amigo narr&#243; con la mayor objetividad posible lo que para muchos ser&#237;a la historia de una farsa: Nuestro amigo viv&#237;a en una ciudad de colores. S&#237;, han o&#237;do bien, resulta que no era esta una ciudad de cemento gris ni mucho menos. En este lugar todo, absolutamente todo, estaba pintado. </p>
	<p>En un principio se tom&#243; como un juego. Un grupo de j&#243;venes amantes del arte urbano comenz&#243; a estampar dibujos para alegrar los tristes muros de los aburridos edificios: soles, prados, playas&#8230; Todo lo que esta ciudad no ten&#237;a, ellos se encargaban de pintarlo.</p>
	<p>La idea tuvo una fuerte acogida entre la poblaci&#243;n, con lo que en tan solo unos meses el mism&#237;simo presidente decidi&#243; cambiar de color su bonito palacio presidencial. &ldquo;No lo pint&#243; &#233;l, sino los pintores oficiales de Gobierno&rdquo;, aclar&#243; mi amigo. Ministros, diputados y reyes emularon al mandatario y vistieron con elegantes tonos sus lujosas moradas de yeso blanco. &ldquo;&iquest;Hab&#237;a reyes?&rdquo; interrump&#237; a mi amigo sorprendida &ldquo;S&#237;, claro que hab&#237;a reyes, mi pa&#237;s es lo m&#225;s parecido a un cuento medieval&rdquo;. </p>
	<p>A partir de ese momento elevaron a rango de Ley lo que en un principio comenz&#243; siendo un entretenimiento callejero. Todo aquel que no pintara los elementos m&#225;s visibles del mobiliario urbano, estar&#237;a comentiendo un terrible delito. No contentos con el adorno de los hogares, decidieron comenzar a dar unas pinceladas a otras materias m&#225;s o menos naturales, m&#225;s o menos maquillables, m&#225;s o menos disfrazables.</p>
	<p>As&#237; fue como los propios habitantes de aquel extra&ntilde;o pa&#237;s comenzaron a pintarse. Algunos llegaron incluso a inyectarse tintas bajo la piel, de tal modo que aquellos dibujos, cuyo significado era patrimonio exclusivo de aquel que lo portaba, perduraran para la posteridad.</p>
	<p>Acabaron pint&#225;ndolo todo, no dejaron nada: los prados se volvieron azules, las playas rojas, la tierra verde. &ldquo;&iquest;y el cielo? &iquest;pintaron el cielo?&rdquo;, le pregunt&#233;. &ldquo;El cielo estaba demasiado lejos&rdquo;, me contest&#243; apenado. </p>
	<p>Me entreg&#243; el<em> souvenir </em>que iba envuelto en un papel de llamativos colores y se march&#243;. Cuando llegu&#233; a casa retir&#233; el envoltorio y lo descubr&#237;: No era m&#225;s que un pincel sin utilizar en el que ven&#237;a grabado el nombre del pa&#237;s. Un nombre que jam&#225;s pude ver, pues la capa de pintura que lo cubr&#237;a era demasiado gruesa.
</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/08/30/un-pais-coloreado/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>El hombre que no podía dejar de sonreír</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/07/20/el-hombre-que-no-podia-dejar-de-sonreir/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/07/20/el-hombre-que-no-podia-dejar-de-sonreir/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 20 Jul 2010 20:53:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/07/20/el-hombre-que-no-podia-dejar-de-sonreir/</guid>
		<description><![CDATA[<p>A pesar de que el t&#237;tulo puede conducirnos a enga&#241;o, el protagonista de esta historia no es m&#225;s que un lisiado de la carcajada, un pobre humano hu&#233;rfano de tristeza y desamparado de expresiones que  se enmarquen m&#225;s all&#225; del terreno de la alegr&#237;a.</p>

<p>Y es que esta es la leyenda de alguien que [...]</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src='/images/HP_sonrisa.gif' alt='sonr&Atilde;&shy;a, por favor' width="300" height="250"/> </p></p>
	<p>
<p>A pesar de que el t&#237;tulo puede conducirnos a enga&#241;o, el protagonista de esta historia no es m&#225;s que un lisiado de la carcajada, un pobre humano hu&#233;rfano de tristeza y desamparado de expresiones que  se enmarquen m&#225;s all&#225; del terreno de la alegr&#237;a.</p></p>
	<p>
<p>Y es que esta es la leyenda de alguien que en cualquiera de la situaciones posibles mostraba la mejor de sus sonrisas: chistes malos, malas noticias, serias discusiones&#8230; era tal su impert&#233;rrito rostro que lleg&#243; a ver perder a su equipo en la final del mundial de f&#250;tbol mientras gritaba entusiasmado &#8220;&#161;No puede ser!&#8221;</p></p>
	<p>
<p>Pero nos es menester a&#241;adir que no era la suya una sonrisa est&#225;tica, cualquiera que bien le conociera podr&#237;a afirmar que su feliz semblante pose&#237;a  un complejo abanico de felices variantes: aquella fr&#237;a pero compasiva, esa otra m&#225;s perspicaz al viejo estilo Humphrey Bogart&#8230;. combinadas siempre todas con su en ocasiones inteligente y despectivo esbozo de felicidad.  Estas inc&#243;modas situaciones colocaban a sus interlocutores en un comprometido papel. &#8220;Y que le vamos hacer..&#8221;, sol&#237;a decir nuestro protagonista con gesto alegre,&#8220;&#8230;si resulta usted ser un completo idiota&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Retomando a&#241;os pasados, todos sab&#237;an que esta excusa le acompa&#241;aba desde su m&#225;s tierna infancia, cuando sus padres, perplejos, descubrieron que su hijo, al que bautizaron con el nombre de Feliciano, no lloraba de risa. Tras diferentes y exhaustivos ex&#225;menes los m&#233;dicos no tuvieron m&#225;s que concluir que &#8220;Lo suyo era psicol&#243;gico&#8221;. A lo que el ni&#241;o espetaba con semblante de satisfacci&#243;n: &#8220;Mam&#225;, pap&#225;, no estoy de acuerdo con los resultados&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Con las mujeres comenz&#243; a tener algunos peque&#241;os problemas cuando estas proced&#237;an a comunicarle el final de una relaci&#243;n conyugal. El pobre Feliciano no pod&#237;a sino responder con una profunda carcajada, al tiempo que a&#241;ad&#237;a con expresi&#243;n de j&#250;bilo:  &#8220;Esta explosi&#243;n de felicidad no  significa que no te quisiera, querida&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Odiaba los fotomatones y a&#250;n m&#225;s el momento en el que la ocurrente m&#225;quina terminaba sugiri&#233;ndole un &#8220;sonr&#237;a, por favor&#8221;. Era ah&#237; cuando nuestro amigo no pod&#237;a sino acentuar envalentonado su ya tatuada sonrisa, pues &#233;l era consciente, como ya le hab&#237;an dicho los dentistas, de que &#8220;ten&#237;a una sonrisa preciosa&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Llegados a este punto nos preguntaremos todos en qu&#233; trabajaba nuestro simp&#225;tico personaje y muchos concluir&#225;n que la profesi&#243;n de payaso ser&#237;a la m&#225;s recomendada para su extra&#241;o y esperp&#233;ntico caso. Sin embargo, su futuro profesional se encamin&#243; por otros cauces, llegando a  acabar trabajando como administrativo en una oficina de empleo. Cada d&#237;a recib&#237;a con una amplia sonrisa en la boca a las personas que, habiendo sido despedidas, ven&#237;an solicitando una prestaci&#243;n. &#201;l sol&#237;a atenderles amablemente y con gran entusiasmo les desped&#237;a con un: &#8220;faltan algunos papeles, vuelva ma&#241;ana&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Y as&#237; fue transcurriendo la vida de nuestro dicharachero amigo hasta que un buen  d&#237;a decidi&#243; dejarlo todo para marcharse a un lugar donde la sonrisa no estuviera mal vista y donde poder disfrutar en paz de un minuto de inexpresi&#243;n. </p></p>
	<p>
<p>A&#250;n sigue buscando sin perder su inmortal gesto de felicidad.</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/07/20/el-hombre-que-no-podia-dejar-de-sonreir/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Tres vidas y un tren</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/02/24/tres-vidas-y-un-tren/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/02/24/tres-vidas-y-un-tren/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 23 Feb 2010 22:24:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/02/24/tres-vidas-y-un-tren/</guid>
		<description><![CDATA[<pre><code>&amp;amp;lt;!--         @page { margin: 2cm }       P { margin-bottom: 0.21cm }     --&amp;amp;gt;   &amp;lt;p&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;lt;img src='/images/siberia.jpg' alt='Siberia' /&amp;amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt;&amp;lt;p&amp;gt;Se durmi&amp;amp;#243; sin quererlo con el continuo balanceo que provocaba el roce de las viejas ruedas con las f&amp;amp;#233;rreas v&amp;amp;#237;as [...]
</code></pre>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<pre><code>&amp;lt;!--         @page { margin: 2cm }       P { margin-bottom: 0.21cm }     --&amp;gt;   &lt;p&gt;&amp;nbsp;&amp;lt;img src='/images/siberia.jpg' alt='Siberia' /&amp;gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se durmi&amp;#243; sin quererlo con el continuo balanceo que provocaba el roce de las viejas ruedas con las f&amp;#233;rreas v&amp;#237;as del tren. Una fr&amp;#237;a caricia en su pelo la despert&amp;#243; sin avisar. Se hab&amp;#237;a dejado abierta por descuido la ventana del compartimento, la misma por la que hace un rato observaba el g&amp;#233;lido paisaje Siberiano y por donde ahora se colaban los pensamientos que la llevaron a ese lugar.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;  &lt;/p&gt; &lt;p&gt;Atravesar el interior de la antigua Uni&amp;#243;n sovi&amp;#233;tica se hab&amp;#237;a convertido en algo simb&amp;#243;lico para alguien que lo hab&amp;#237;a dejado todo y tan s&amp;#243;lo llevaba consigo una maleta en la cual ya no le quedaba NADA. Ni si quiera le hab&amp;#237;an pedido el billete cuando escuch&amp;#243; por el altavoz, en un ininteligible ruso, la pr&amp;#243;xima parada: Irkutsk, el lugar en el que pasar&amp;#237;a aquella noche.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Baj&amp;#243; del tren con su maleta, se anud&amp;#243; la bufanda al cuello, cubri&amp;#243; su cabeza con un fuerte gorro y visti&amp;#243; sus finas manos con unos robustos guantes. En verdad su equipaje no era pesado, como ya hemos dicho no llevaba NADA, de modo que la chica se mov&amp;#237;a con relativa soltura por la resbaladiza nieve. Al tiempo que caminaba observaba perpleja aquel lugar des&amp;#233;rtico, sin apenas vida a la vista y d&amp;#243;nde solo se alcanzaba escuchar al viento pasear a sus anchas en cualquiera  de las direcciones posibles.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;A pocos metros de la estaci&amp;#243;n encontr&amp;#243; un viejo hotel que parec&amp;#237;a abandonado. En la placa de aquel viejo edificio sovi&amp;#233;tico no se pod&amp;#237;a leer nada entendible para ella, pero hubo algo que s&amp;#237; logr&amp;#243; comprender: aquel anciano que se encontraba en la entrada, sentado en una silla anclada a la nieve y bebiendo de un vaso vac&amp;#237;o, donde quiz&amp;#225;s alguna vez hubo vodka.&lt;/p&gt;  &lt;p&gt;Como si de una revelaci&amp;#243;n se tratara, supo que ella y su maleta VAC&amp;#205;A, aquel anciano y su vaso VACIO, y aquel pa&amp;#237;s y sus entra&amp;ntilde;as VACIAS, ten&amp;#237;an mucho, mucho en com&amp;#250;n. Y fue en aquel momento, y s&amp;#243;lo en &amp;#233;l, cuando se cruzaron tres vidas que hab&amp;#237;a unido el tren y que el g&amp;#233;lido viento de Siberia del Este fusionaba en una sola.&lt;/p&gt;
</code></pre>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2010/02/24/tres-vidas-y-un-tren/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Alegoría de la ignorancia</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/22/alegoria-de-la-ignorancia/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/22/alegoria-de-la-ignorancia/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 19:59:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
	<category>Reflexiones</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/22/alegoria-de-la-ignorancia/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Tenía la sombra de otro. Un día de esos en los que estuvo más atento de lo habitual lo había descubierto. No era él aquella silueta oscura que se dibujaba en el suelo y que siempre le acompañaba, ya fuera a Siberia o Madagascar, a Tasmania o al Yukon. No sabía cuánto tiempo llevaba a su lado, siguiéndole hasta el lugar más recóndito por el que había pisado. Solo sabía que ahí estaba y que él no era él su dueño.</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src='/images/sombras.jpg' alt='sombras' /></p></p>
	<p>
<p>Ten&#237;a la sombra de otro. Un d&#237;a de esos en los que estuvo m&#225;s atento de lo habitual lo hab&#237;a descubierto. No era &#233;l aquella silueta oscura que se dibujaba en el suelo y que siempre le acompa&#241;aba, ya fuera a Siberia o Madagascar, a Tasmania o al Yukon. No sab&#237;a cu&#225;nto tiempo llevaba a su lado, sigui&#233;ndole hasta el lugar m&#225;s rec&#243;ndito por el que hab&#237;a pasado. Solo sab&#237;a que ah&#237; estaba y que &#233;l no era su due&#241;o.</p></p>
	<p>
<p>Desde aquel d&#237;a su vida no volvi&#243; a ser la misma. Comenz&#243; a revolver entre antiguas fotograf&#237;as intentando encontrar el momento exacto de aquella transformaci&#243;n fatal. Sin embargo, la perspectiva con la que hab&#237;an sido tomadas las fotograf&#237;as parec&#237;a no servirle y cuando le serv&#237;a, el cielo estaba demasiado nublado. Y eso es lo que &#233;l ahora buscaba, un cielo nublado que le librara de la carga que supon&#237;a tener que explicar que tienes la sombra de otra persona.</p></p>
	<p>
<p>Empez&#243; a sentirse inc&#243;modo desde el primer d&#237;a que lo supo, pero esa incomodidad se transform&#243; en humillaci&#243;n el d&#237;a en que los dem&#225;s se dieron cuenta. &#8220;Disculpa, Carlos, pero esa sombra&#8230;&#8221; &#8220;Lo s&#233;&#8221;, sol&#237;a interrumpir, &#8220;me acompa&#241;a cada d&#237;a, pero no s&#233; de qui&#233;n diablos es&#8221;. </p></p>
	<p>
<p>En fin, Carlos, que siempre hab&#237;a sido un chico normal, se hab&#237;a convertido en objeto de sorna por parte de una sociedad que ahora le exclu&#237;a. A veces se preguntaba si el due&#241;o de aquella sombra tendr&#237;a la suya. So&#241;aba con que alg&#250;n d&#237;a se encontrar&#237;an y por fin las figuras estar&#237;an con sus verdaderos due&#241;os. Pero, no nos vamos a enga&#241;ar, en el fondo sab&#237;a que eso nunca ocurrir&#237;a.</p></p>
	<p>
<p>Amargado y despreciado, atento de pisar all&#225; donde el sol no apuntaba, un buen d&#237;a descubri&#243; que las noches no eran tan seguras, ya que la luz artificial alumbraba en el interior de los edificios. Y &#233;l, que hab&#237;a pensado pasar el invierno en Noruega y el verano en Patagonia, o quiz&#225;s buscar un trabajo de noche para poder mostrar un aspecto normal ante la sociedad, se daba cuenta de que la luz artificial volv&#237;a a ponerle en aprietos. </p></p>
	<p>
<p>Sin embargo todo cambi&#243; cuando un buen d&#237;a encontr&#243; la soluci&#243;n a su terrible problema: &#8220;Ya que ella no puede ser como yo, ser&#233; yo el que sea como ella&#8221;. </p></p>
	<p>
<p>Y as&#237; fue como Carlos se convirti&#243; en quien no era, para poder ser otro en el mundo de las sombras, o como dir&#237;a Plat&#243;n, en el soterrado mundo de las apariencias, donde huimos de un sol que nos ciega, impidi&#233;ndonos ver la realidad m&#225;s profunda y completa, causa y fundamento de las apariencias sensoriales.</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/22/alegoria-de-la-ignorancia/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>Dulce Suiza</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/15/dulce-suiza/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/15/dulce-suiza/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 15 Nov 2009 11:24:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Viajes</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/15/dulce-suiza/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Hoy hace un a&ntilde;o que volv&#237; de Argentina y a&#250;n no descargu&#233; las fotograf&#237;as que de all&#237; me llev&#233;. En ese a&ntilde;o que me separa de aquella vuelta he visitado algunos pa&#237;ses como Austria, Italia, Suiza, Grecia o Turqu&#237;a. Pero hoy voy a hablar de Suiza, el pa&#237;s del chocolate, los bancos, los Alpes y [...]</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p>Hoy hace un a&ntilde;o que volv&#237; de Argentina y a&#250;n no descargu&#233; las fotograf&#237;as que de all&#237; me llev&#233;. En ese a&ntilde;o que me separa de aquella vuelta he visitado algunos pa&#237;ses como Austria, Italia, Suiza, Grecia o Turqu&#237;a. Pero hoy voy a hablar de Suiza, el pa&#237;s del chocolate, los bancos, los Alpes y los organismos internacionales.   Recuerdo una noche pasar por los chorros de agua intermitente que tiene instalados la sede de la <span class="caps">ONU</span> a su entrada, mientras corr&#237;amos para que no nos mojaran por sorpresa cerca de una silla gigante a la que le faltaba una pata. Entonces pens&#233; que si tentabamos mucho a la suerte acabar&#237;amos moj&#225;ndonos, parad&#243;jicamente algo que nunca le ocurrir&#237;a a la <span class="caps">ONU</span>. A la salida del edificio, pueden sacar, previo pago de una alta comisi&#243;n, el dinero que deseen en uno de los millones de cajeros que se reparten por el pa&#237;s.  </p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/15/dulce-suiza/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>El depósito de libros mudos II</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/01/el-deposito-de-libros-mudos-ii/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/01/el-deposito-de-libros-mudos-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Nov 2009 18:49:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/01/el-deposito-de-libros-mudos-ii/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Ver la Primera parte</p>

<p>Esa ma&#241;ana el sol derret&#237;a las hojas de los &#225;rboles y el roc&#237;o ca&#237;a sobre los finos charcos que yac&#237;an en el suelo, formando un espejo en el que nuestro protagonista pod&#237;a advertir su ya cansado rostro. </p>

<p>Aquel d&#237;a el viento parec&#237;a haber migrado a otro lugar, del mismo modo que lo [...]</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src="http://kyra.blogspot.es/img/diario.jpg" alt="" /></p></p>
	<p>
<p><a href="http://vinoyrosas.blogsome.com/go.php?u=http%3A%2F%2Fvinoyrosas.blogsome.com%2F2009%2F09%2F11%2Fel-deposito-de-libros-mudos-primera-parte%2F&amp;i=0&amp;c=eefdb765fab5595fef20b41ee934730413a28aed">Ver la Primera parte</a></p></p>
	<p>
<p>Esa ma&#241;ana el sol derret&#237;a las hojas de los &#225;rboles y el roc&#237;o ca&#237;a sobre los finos charcos que yac&#237;an en el suelo, formando un espejo en el que nuestro protagonista pod&#237;a advertir su ya cansado rostro. </p></p>
	<p>
<p>Aquel d&#237;a el viento parec&#237;a haber migrado a otro lugar, del mismo modo que lo hac&#237;a nuestro amigo en este viaje sin destino que la vida le ofrec&#237;a en bandeja de bronce, como ese desayuno que nunca esperamos recibir en la cama al despertar, pero te llena el est&#243;mago tan solo de imaginar. </p></p>
	<p>
<p>El escritor, como sol&#237;a ser habitual en &#233;l, hoy tampoco hab&#237;a desayunado. Paseaba con su libro bajo el brazo, buscando uno de aquellos &#225;rboles bajo a los que a uno le dan ganas de leer o escribir, e intent&#243; comenzar la lectura no sin antes observar ese inmenso cielo por el que sobrevolaban mil y un p&#225;jaros.</p></p>
	<p>
<p>&#8220;Se ha escrito mucho sobre el cielo&#8221;, pens&#243;. &#8220;Para unos el Para&#237;so, para otros puerta de salida del planeta. Para m&#237;, la ceguera&#8221;. Esos espect&#225;culos que la naturaleza ofrec&#237;a gratuitamente le robaban la visi&#243;n de la misma manera que lo hac&#237;an las hojas que ahora intentaba leer en vano.</p></p>
	<p>
<p>Al abrir el libro not&#243; que el ave deshilachada que estaba bordada en el lomo hab&#237;a desaparecido. Mir&#243; al cielo e imagin&#243; que habr&#237;a volado con los dem&#225;s p&#225;jaros como tambi&#233;n lo habr&#237;an hecho las letras. Estupideces que se le ocurren a uno cuando no ha tenido una noche tranquila, pens&#243;. Le costaba conciliar el sue&#241;o y durante el d&#237;a sus p&#225;rpados se desplomaban para desplazarle hacia un sue&#241;o que parec&#237;a casi real. </p></p>
	<p>
<p>Comenz&#243; la lectura y, tras varios minutos paralizado ante las p&#225;ginas en blanco, se pregunt&#243; qu&#233; demonios hac&#237;a all&#237; &#191;qu&#233; hac&#237;a sosteniendo ese libro entre sus manos? Estar&#233; perdiendo vista, o quiz&#225;s nunca la tuve, se preguntaba. El viejo escritor, por primera vez en mucho tiempo se dedicaba unos minutos, esta vez no le&#237;a a otros ni escrib&#237;a para otros, ahora &#233;l era el protagonista de una historia que se le presentaba ajena y narrada en la lejan&#237;a por un novelista amateur.</p></p>
	<p>
<p>Escritor oficial y aprendiz de su propia vida, en eso se hab&#237;a convertido. No sabe como ni por qu&#233; pero en este instante medita sobre algo en lo que nunca ha reparado. Acaba de caer en la trampa tendida por aquellos silenciosos libros, que con la blancura de sus p&#225;ginas pintan su anciana mente de vagos pensamientos hasta ahora enterrados bajo una losa de robustas letras.</p></p>
	<p>
<p>Pronto concluy&#243; que aquello no era un libro, era el diario que nunca se dedic&#243;.</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/11/01/el-deposito-de-libros-mudos-ii/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
		<item>
		<title>El depósito de libros mudos (Primera parte)</title>
		<link>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/09/11/el-deposito-de-libros-mudos-primera-parte/</link>
		<comments>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/09/11/el-deposito-de-libros-mudos-primera-parte/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Sep 2009 19:08:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Silvia</dc:creator>
		
	<category>Relatos</category>
		<guid>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/09/11/el-deposito-de-libros-mudos-primera-parte/</guid>
		<description><![CDATA[<p>Tenía un trozo de papel en su mano derecha y su cuerpo giraba a la izquierda en dirección a la biblioteca de la ciudad. Algunos decían que era un viajero fanfarrón, otros lo llamaban coleccionista de impresiones, pero él solía referirse a sí mismo como "un viejo escritor de costumbres".</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[	<p>
<p><img src='/images/libros.jpg' alt='libros mudos' /></p></p>
	<p>
<p>Ten&#237;a un trozo de papel en su mano derecha y su cuerpo giraba a la izquierda en direcci&#243;n a la &#250;nica biblioteca con la que contaba la ciudad. Algunos dec&#237;an que era un viajero fanfarr&#243;n, otros lo llamaban coleccionista de impresiones, pero &#233;l sol&#237;a referirse a s&#237; mismo como &#8220;un viejo escritor de costumbres&#8221;.</p></p>
	<p>
<p>Hoy llegaba a aquella extra&#241;a ciudad en busca de algo qu&#233; leer, algo en qu&#233; basar sus m&#225;s ansiados escritos, esos que luego te&#241;ir&#237;a de mil anotaciones con el fin de adornar su creaci&#243;n maestra. </p></p>
	<p>
<p>Al entrar en la biblioteca avist&#243; tres grandes estanter&#237;as y pronto comenz&#243; a pasear su mirada por la que estaba en el centro, que tambi&#233;n era la m&#225;s grande del habit&#225;culo. &#8220;Los libros parecen ser a&#250;n m&#225;s antiguos que el propio lugar en cual descansan&#8221;, pensaba mientras paseaba por un l&#250;gubre pasillo de suelo rallado y ambiente polvoriento. </p></p>
	<p>
<p>Dio un par de vueltas m&#225;s hasta tomar entre sus manos uno de aquellos ejemplares. Lo hizo al azar pues no ve&#237;a en el lomo ninguna inscripci&#243;n que le aportara pista alguna sobre su contenido, de modo que al abrirlo comenz&#243; a balancear p&#225;ginas de un lado a otro. Nada hab&#237;a escrito, s&#243;lo hojas en blanco. &#8220;Qu&#233; raro&#8221;, pens&#243;. Tom&#243; otro y otro, hasta veinte ejemplares cayeron en sus arrugadas manos mientras la misma escena se presentaba ante sus ojos: p&#225;ginas en blanco de libros sin autor, sin t&#237;tulo ni editor, sin nada perceptible a la vista.</p></p>
	<p>
<p>En ese instante ech&#243; una mirada a su alrededor, los usuarios de aquella biblioteca, que &#233;l mismo acababa de bautizar como &#8220;el dep&#243;sito libros mudos&#8221;, iban recogiendo sus libros sin dilaci&#243;n. Algunos escog&#237;an los del estante superior, otros necesitaban flexionar sus rodillas para alcanzar los de la parte baja, mientras &#233;l observaba a toda aquella gente con una mezcla de admiraci&#243;n y desconfianza.</p></p>
	<p>
<p>Sin pensarlo, el escritor, que se llamaba a s&#237; mismo de este modo para que pudieran situarle en la homenajeada comunidad de fabricantes de letras, pregunt&#243; al bibliotecario qu&#233; demonios estaba pasando, por qu&#233; la gente tomaba prestados esos libros vac&#237;os, qu&#233; clase de locura era aquella. </p></p>
	<p>
<p>&#8220;As&#237; que vac&#237;os&#8230; &#191;de verdad que no puede ver nada?&#8221;. El afamado escritor, indignado por la insolencia y menosprecio con el que el responsable de la biblioteca le hab&#237;a tratado, sinti&#243; tocado su orgullo de intelectual y se gir&#243; con semblante irritado hacia la puerta de salida.</p></p>
	<p>
<p>&#8220;&#161;Ll&#233;vese uno, en 15 d&#237;as le dar&#225; tiempo a leerlo!&#8221;. El escritor se dio media vuelta y tras pensar durante un minuto (que para &#233;l fue corto pero que el bibliotecario interpret&#243; como un fuerte signo de indecisi&#243;n) se dirigi&#243; de nuevo a la estanter&#237;a central. Escogi&#243; un libro que ten&#237;a la cubierta de un color azul cielo, no tendr&#237;a m&#225;s de 50 p&#225;ginas y en cuyo lomo hab&#237;a bordado un p&#225;jaro ya deshilachado. </p></p>
	<p>
<p>&#8220;Me llevo este&#8221;<br />
&#8220;Una gran elecci&#243;n, s&#237; se&#241;or. Le gustar&#225;. Que tenga un buen d&#237;a&#8221;.<br />
&#8220;S&#237;&#8230; ya le contar&#233;&#8230; buenos d&#237;as&#8221;</p></p>
	<p>
<p>Al dirigirse a la puerta de salida se cruz&#243; con una ni&#241;a que llevaba apretado contra el pecho otro de aquellos libros en blanco. El escritor la mir&#243; con recelo y sali&#243; de aquel lugar pensando que alg&#250;n tipo de extra&#241;a locura se hab&#237;a apoderado de los habitantes de aquella ciudad.</p></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://vinoyrosas.blogsome.com/2009/09/11/el-deposito-de-libros-mudos-primera-parte/feed/</wfw:commentRss>
	</item>
	</channel>
</rss>

