Pensamientos

Alguien se balancea en una vieja mecedora mientras mira cada día el atardecer por su ventana. Observa pero no ve, piensa pero no entiende, cree pero no conoce. Muere un día más y el cuarto vuelve a vestirse de silencio, ese que ella no oye, quizás porque la mudez del ambiente tampoco se oiga y tan solo se perciba.

Las notas de piano comienzan a sonar de nuevo, emiten una melodía que a nuestra amiga le es familiar. Sus ojos ya no miran por la ventana, ahora busca el origen del sonido pero no lo encuentra, a pesar de que lleva años indagando la fuente desde la que fluyen esas notas que cada día la visitan y que ella nunca sabría tocar.

Aquellas notas musicales entorpecen sus tardes porque no le dejan escuchar el silencio que se esconde tras el sonido, aquel que está eternamente y que nunca desaparece, aquel que se entierra y se deja eclipsar tan fácilmente por lo acústico. Y sabe que sin silencio nunca podrá ver más allá de su ventana, porque ese sonido está empañando sus cristales.

Y cada tarde vienen a por ella, la amordazan, echan gasolina sobre sus recuerdos para posteriormente hacerlos desaparecer, dejando en su lugar aquellos que ellas consideran que merecen seguir ahí, esos que se salvaron de la caza de brujas blindados contra cualquier persecución desalmada, porque ellas son más rápidas y nuestra amiga, por su parte, sigue balanceándose en su vieja mecedora. 

3 comentarios »

  1. Lo he leído varias veces y no sé si es por mi momento…la cuestión es que el relato me trasmite soledad buscada, serenidad y tal vez resignación. En conjunto paz.

    PD. Nuestra amiga de la mecedora me ha recordado a mi misma, en esos largos días de inercia que a veces me invaden.

    Comment by Isabel — January 24, 2009 @
    12:23 am

  2. Silvia que la de ayer era yo, no sé si es mi ordenador o qué, el caso es que tampoco pude dejarte algún comentario en otra entrada.

    Comment by Isabel — January 24, 2009 @
    9:22 pm

  3. Hola Isabel, no era en absoluto proposito mío el transmitir resignación. Pienso que sólo cuando ves la estupidez en la que se envuelve la vida, podrás cambiarla a mejor. No tenemos mucho tiempo para andarnos con tonterías.

    Por otro lado, acabo de arreglar lo de tu comentario. No sé porqué no podrías dejarlo, misterios de la informática, supongo ;)

    Comment by Silvia — January 25, 2009 @
    6:14 pm

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