Feliz vida
En la ciudad de Mozart y la sal la escarcha cubre los jardines, el hielo te hace derrapar y el fräio te congela la cara. En Salzburgo si no fuera por el vino caliente que puedes comprar en algäun puestecillo o el pan recien hecho de la panaderia mas antigua de la ciudad, no habria podido estar en la calle mucho tiempo.
Tras cuatro däias en Austria, donde los teclados tienen la Y donde la Z y la Z donde la Y, parece que me acostumbro al frio. Por estas mismas fechas paseaba por las calles de Cracovia, aun mas frias y cubiertas de nieve, y manana despido el anio en Hallstat, pueblecito de los alpes autriacos del que no conozco absolutamente nada.
Y ahora he de dormir, a estas horas intempestivas (las diez), en este albergue donde cada maöana retumba la canciäon de ‘Sonrisas y lägrimas’, para tomar maöana el tren hacia los Alpes.
Feliz, no entrada de anio, ni siqiuera 2009… Feliz dia a dia.




