Valparaíso, Chile
Pablo Neruda posee una de sus casas en este lugar de muros artísticos, de casas de colores y de encanto propio.
Hoy llegamos a esta ciudad portuaria después de quedar ayer atrapados en los Andes durante horas. Viniendo desde Argentina por el paso libertadores que se encuentra en plena cordillera a 3.000 metros de altutud nos encontramos con una huelga de policia fronteriza (en realidad es huelga de todos los funcionarios del país). Allí pasamos el día David, Alberto y yo, entre mates, crucigramas y discusiones con los cientos de camioneros que hacían cola desde la noche anterior para intentar pasar la frontera, peleando con los conductores de autobuses y cortando el paso a un diplomático al que dejaron cruzar a Chile… un día extraño, pero al fin y al cabo divertido.
Volviendo a Valparaíso… la ciudad es bohemia, aunque dicen que peligrosa, y ahora que está atardeciendo iremos a degustar la última cena del viaje para mañana despegar de Santiago de Chile rumbo a al otoño español. Se acabó el calor.





Si quieres, que se acabe el calor veraniego, vale.
Pero que no se acabe el calor de verdad.
Valparaíso es precioso.
Una suerte de lugar.
Comment by Turista En Tu Pelo — November 20, 2008 @
7:02 pm
Iban por ahí los tiros, el frío es la vuelta siempre.
Valparaíso va-al-paraíso, por eso es precioso. ¿Tú también estuviste?
Comment by Silvia — November 21, 2008 @
1:36 pm