Valparaíso, Chile
Pablo Neruda posee una de sus casas en este lugar de muros artísticos, de casas de colores y de encanto propio.
Hoy llegamos a esta ciudad portuaria después de quedar ayer atrapados en los Andes durante horas. Viniendo desde Argentina por el paso libertadores que se encuentra en plena cordillera a 3.000 metros de altutud nos encontramos con una huelga de policia fronteriza (en realidad es huelga de todos los funcionarios del país). Allí pasamos el día David, Alberto y yo, entre mates, crucigramas y discusiones con los cientos de camioneros que hacían cola desde la noche anterior para intentar pasar la frontera, peleando con los conductores de autobuses y cortando el paso a un diplomático al que dejaron cruzar a Chile… un día extraño, pero al fin y al cabo divertido.
Volviendo a Valparaíso… la ciudad es bohemia, aunque dicen que peligrosa, y ahora que está atardeciendo iremos a degustar la última cena del viaje para mañana despegar de Santiago de Chile rumbo a al otoño español. Se acabó el calor.




