Buenos Aires, 9 de julio

Es una de las avenidas más anchas del mundo. Para atravesarla necesitás hacer unas cuantas paradas y esquivar a los miles de coches que la transitan sin ninguna calma ni cuidado.

Hoy llegamos a Buenos Aires después de 18 horas de autobús desde Puerto de Iguazú. Huyendo de un clima tropical y tras empaparnos del agua que las cataratas salpican con una fuerza descomunal, nos encontramos con un térmometro que marca los 38 grados.

“Buenos Aires es un horno”, rezaban los titulares de ayer… Y tenían razón. Paseando por la ciudad nos encotramos en San Telmo, barrio bohemio de calles adoquinadas que mezcla tranquilidad y vida. Esta noche espero ver algún tango, que no bailarlo.

Y mientras tanto, dice la prensa que ahora Obama preside el mundo ¿pensás vos que algo ha cambiado?