Desde Tierra de fuego
Se respira tranquilidad en la ciudad de Ushuaia. Las montañas, cubiertas de nieve, se funden con el blanquecino cielo gracias a la gélida brisa que les llega directamente de la Antártida. Ese mismo viento sopla con fuerza en el puerto y parece que ayer nevó.
Hoy llegué a este lugar donde dicen que se acaba el mundo, un punto que se encuentra a unos 15.000 km de España.
Es curioso darse cuenta de lo limitadas que son nuestras vidas cuando las miras desde la lejanía, cuando los problemas cotidianos no son más que estupideces, cuando lees el periódico tras varios días y constatas que siempre es lo mismo… y que en realidad todo es dañina rutina.
Esta noche he recordado que me encuentro en la mitad y punto de inflexión del viaje, que hace tres días que entramos en Argentina y que hoy por fin tengo una cama en la que dormir.
Gélidos saludos.




