El penalti que Italia y España no lograron parar

Mientras la población de dos países vibraba de emoción frente a los cristales del televisor, centenares de personas venidas del sur intentaban derribar la Gran Fortaleza Europea.

Muchos habían atravesado varios países para llegar hasta allí y ninguno tenía la licencia de entrada. El verdadero partido se jugaba fuera y enfrentaba, no a dos países, sino a dos continentes.

Mientras la Unión Europea siga rebajando su ayuda a la cooperación, podrá tener muy buenos porteros, pero seguirá encajando penaltis. Podrá llamar “ilegal” a una persona y aplicar “La directiva de la Vergüenza”, pero nunca podrá frenar su voluntad.

Esa sí que es una verdadera Selección.

Frontera

Commentarios »

Sin comentarios.

RSS feed de los comentarios de esta entrada.

Dejar un comentario

Código HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>



Introduce los números raros