Chiste de mal gusto, chiste fácil y el mejor chiste del mundo
El hallazgo del “chiste perfecto” se resuelve con la siguiente ecuación:
c=(m+nO)/p
Siendo la "c" la gracia del chiste, la "m" el sentido de la oportunidad y “nO” la cantidad de veces en las que el protagonista del chiste cae en desgracia, multiplicada por la indignidad o dolor físico y social padecido por el mismo. Resumiendo: nO =Qn x I
Un científico británico creó una Web para encontrar el chiste más gracioso del mundo. Tras más de 40.000 chistes de 70 países diferentes y dos millones de opiniones, se concluyó que el chiste más gracioso del mundo era:
Dos cazadores van por el bosque y uno de ellos de pronto se desploma y parece que ya no respira. El otro llama por teléfono al número de emergencias:
"Mi amigo está muerto, ¿qué debo hacer?"
"Tranquilo", le responde el hombre al otro lado de la línea. "Primero tenemos que saber con seguridad si está muerto".
Se produce un silencio. Y luego se escucha un tiro.
El cazador vuelve a coger el teléfono móvil:
"Muy bien, ya está, ¿y ahora?"
Impresionante ¿verdad? Hoy podría hacer un chiste fácil sobre camioneros, pero si le aplicara la fórmula matemática, teniendo en cuenta que el sentido de la oportunidad es realmente bajo, obtendría un valor insignificante de gracia. Si es que mis chistes favoritos siempre fueron los más fáciles, del tipo: “¿Sales minerales? No, me quedo en casa” y mi chiste estrella: “Van dos en una moto y se cae el del medio”.
Luego hay otros chistes, los de mal gusto, como este que cuenta en su blog Fernando Sánchez Dragó. El vividor y servidor del PP no sabe que el hecho de que haya dos piquetes muertos no es ningún chiste.




