La lectura de la fantasía como pre-texto

Este año en la Feria del Libro no se nota la crisis. La gente sigue comprando libros y cada día se venden más sobre ciencia ficción y fantasía. Un trabajador de una librería especializada en estos subgéneros dijo que lleva más de diez años yendo a la Feria y que en cada edición vende un 15% más.

En Estados Unidos cada año aumenta esa cifra, que supone más del doble del conjunto de libros de ficción y que engloba títulos que van desde La historia interminable hasta Harry Potter, pasando por El señor de los anillos (es decir, nada que no sepamos)

Aún recuerdo ver en televisión a esos niños y adultos esperando eternas colas en los alrededores de las librerías inglesas en aquel verano de hace ocho años. Por alguna extraña razón las puertas abrían a medianoche ¿Qué clase de hechizo pretendía el marketing con ello? Tras el toque de queda todos corrían con desesperación en busca de su ansiada “piedra filosofal”. Y no fue sólo allí, sino también en Estados Unidos, donde los ejecutivos de una famosa editorial admitieron que nunca se había impreso un libro, ni para niños ni para adultos, que les aportara tan pingües beneficios.

Hay quien dice que estas actitudes revelan el endeble estado psicológico de nuestra sociedad, una sociedad donde cada vez más gente hipertrofia sus hobbies, cuando no sus hobbits, y donde huir hacia la irrealidad desde una realidad que no les realiza se convierte en un arma falsa.

Mientras los niños se refugian de la inestabilidad que sus mayores les trasmiten, los adultos tratan de estancarse en una infancia que no quieren dejar, cuando no intentan avanzar como pueden en un peligroso camino a través de oscuros bosques, donde habitan malévolos personajes y debiendo encontrar mágicos objetos necesarios para llegar a la seguridad que buscaban.

Al otro lado de la frontera que separa realidad y ficción se encuentra la aburrida vida cotidiana que quizás se deba revestir de magia, aunque esta no se aprenda en lenguaje élfico, ni sea necesario estar matriculado en el colegio Hogwarts para entenderla.