¿Ayer todos ganamos?
Eso decía (sin interrogantes) el titular de un periódico cuyo nombre prefiero no recordar. Ayer fueron muchos los que gritaron y pasearon su felicidad engañosa por las calles españolas. También hoy son muchos aquellos que esperaban impacientes la llegada de "sus héroes", los cuales les han hecho tocar el cielo (mientras los militares se encargaban de pintarlo) por pasear un trozo de acero.
Después de una noche maldurmiendo por los ruidosos y atronadores chillidos desquiciados, veo imágenes de la plaza de Colón, y es entonces cuando te preguntas dónde se mete toda esa gente cuando hace falta protestar por algo, ya sea por su situación, por sus derechos, a fin de cuentas, por su vida.
He dedicado varias entradas al fútbol por el fenómeno sociológico que éste supone, por su efecto narcotizante sobre la población. Siempre ha sido fácil creer que has ganado cuando en tu vida pierdes a diario, cuando aquel que tiene la billetera llena te esclaviza y cuando te das cuenta que no llegas a fin de mes.
Para despedir este tema se me ocurrió retocar una viñeta a raíz del titular de un periódico que decía "Ayer todos ganamos":

Pero puede que esta noche se gane un porrazo.








