“Es la economía ¡Estúpido!”
Eso le dijo Bill Clinton a George Bush padre y yo me pregunto qué sentido tiene este sistema tras leer el siguiente acertijo:
Nos encontramos en un pueblo rural de la sierra madrileña. Su hotel tiene la reputación de ofrecer buenas camas y buena comida aparte de estar ubicado en un paraje idílico.
Un lunes por la mañana aparece una joven, de apariencia refinada, que desea alojarse en el hotel por una noche.
Se acerca al mostrador de recepción, dónde está el dueño del hotel, para hacer la reserva. Dado que no lleva equipaje, el dueño del hotel, le pide que le deje dinero como garantía de su reserva.
La joven entrega un billete de 100 euros nuevecito y se despide para ir a dar un paseo por el pueblo.
El pastelero del pueblo, que ha visto la escena desde el bar del hotel, le comenta al dueño del hotel :
”hace 3 semanas que hice el pastel de comunión a tu hija y aún no me has pagado los 100 euros de la factura”.
El dueño del hotel, contento de poder saldar una deuda, le entrega el billete al pastelero.
Como el bar del hotel estaba lleno, (era el único bar del pueblo), la escena descrita anteriormente se repite mas veces, pues el pastelero debía también 100 euros al mecánico del pueblo ….. quien debía 100 euros al carnicero….. quien debía 100 euros al representante de Campofrio ….. quien debía 100 euros al hotel por la noche anterior ya que había pernoctado allí.
El mismo billete de 100 euros vuelve así al dueño del hotel.
Al cabo de unos minutos, la joven que había hecho la reserva vuelve acalorada y sofocada puesto que había vuelto corriendo y algo avergonzada le pide al dueño del hotel que le devuelva el billete que le había entregado anteriormente.
“Es que resulta que el billete que le entregué es falso, me lo dió un amigo y lo guardaba como curiosidad.”
El dueño del hotel le devolvió el billete, y la joven, ya mas tranquila, se fué del hotel después de anular su reserva ya que había decidido no pasar allí la noche.
Y la pregunta es:
¿Cómo un billete falso de 100 euros ha podido saldar deudas por valor de 500 euros teniendo en cuenta que al final el billete y los 100 euros no se han quedado en el pueblo?
La solución está en la economía… ¿estúpida?





Me ha encantado el ejemplo como literatura. Aunque, como ejemplo económico no lo veo sorprendente, sino lo más lógico. Antes de la llegada del billete, el global deudas-haberes era igual a 0. Tras su salida, también.
Es como si en una boda, en una mesa redonda, Fulanito le quita el pan al de su derecha en vez de tomar el suyo (a la izquierda). Éste, al ver que no tiene, hace lo mismo con el de al lado. Y así sucesivamente, hasta que el de la izquierda de Fulanito termina por pillar su pan.
De todos modos, felicidades por tu blog.
Comment by alvin — May 12, 2008 @
4:25 pm
¡Hola Alvin! Claro, ese es el motivo del post: poner en evidencia la estupidez que alberga la economía. Puede parecer lógico pero no lo es tanto.
Gracias por el cumplido.
Comment by Silvia — May 13, 2008 @
9:30 pm